
| El Ministerio de Hacienda determinó que cada uno de los profesionales liberales evade, en promedio, más de ¢11.2 millones anuales al fisco, al no pagar lo correspondiente al impuesto sobre la renta. |
Así se infiere de un trabajo de fiscalización a profesionales realizado por la Dirección General de Tributación como parte de su plan de trabajo anual, dentro del cual se incluyeron ingenieros, médicos, contadores, abogados, asesores, informáticos, publicistas, veterinarios, educadores y especialistas en recursos humanos. Por tal razón, la institución ha reforzado las acciones de control sobre este sector, mediante el desarrollo de programas de revisión permanentes y de controles cruzados.
Hasta el mes de octubre, de los 43 mil 144 profesionales (entre personas físicas y jurídicas) registrados como declarantes de renta, el 74 % reportó una renta bruta que osciló entre los ¢30 y ¢100 millones y el 19 % rentas brutas por encima de los ¢100 millones. Los demás declararon montos entre los 0 y los 30 millones de colones. Sin embargo, de todos los inscritos, el 64 % presentó la declaración pero no pagó impuesto y solo un 1% pagó más de ¢5 millones anuales.
“Con base en las cifras declaradas y el impuesto efectivamente pagado, en promedio, cada uno de los profesionales aportó ¢234 mil de renta al año, cifra que dista muchísimo de los ¢ 11.5 millones que determinó la fiscalización. Para llegar a esta conclusión, la Administración Tributaria realizó allanamientos y secuestro de documentos, abrió cuentas bancarias y aplicó la presunción de la renta neta, que actualmente puede ascender hasta los ¢76 millones (equivalente a 335 salarios base)” informó Jenny Phillips, Viceministra de Hacienda
La funcionaria explicó que la apertura de cuentas bancarias, previa autorización judicial, es una de las armas más importantes para detectar el fraude. A ella se suma la presunción de la renta neta, que se aplica a aquellos contribuyentes que no aportan ninguna información. Esta renta presunta no permite ninguna deducción y es sobre ella que se calcula el impuesto a pagar, el cual podría superar los ¢20 millones.
“ Quien pretenda evadir al fisco, no lleve registros, no emita facturas o comprobantes de ingreso, no este inscrito, en fin, cualquiera que sea la maniobra utilizada, sabe que se expone a la apertura de cuentas , a la renta presunta y al allanamiento y al secuestro de documentos , porque sobre eso estamos y sobre eso vamos. Así lo dijimos a inicios de año, cuando anunciamos a los profesionales que los íbamos a fiscalizar y aquí tenemos los resultados. Los estamos poniendo a pagar lo que por ley les corresponde”, aseveró el ministro de Hacienda, Guillermo Zúñiga.
La Viceministra, se refirió también a otros planes de fiscalización especializada que desarrolla Hacienda, como por ejemplo uno con empresas inmobiliarias, mediante el cual se han descubierto maniobras de fraude fiscal, tales como el uso de sociedades interpuestas en diferentes etapas de segregación y comercialización de terrenos, prácticamente todas con los mismos socios. La maniobra se hacía de manera tal que al final las propiedades llegaban al comprador mediante contratos privados de cesión de acciones y eludiendo así no solo el impuesto de traspaso de bienes inmuebles, sino además defraudando en el de renta.
La funcionaria recordó que estas maniobras de fraude constituyen un delito tributario y que en los últimos meses se han remitido denuncias al Ministerio Público por estos conceptos. Instó a los contribuyentes a revisar muy bien sus declaraciones de impuestos, porque al fin y al cabo el único responsable por lo que declara es el contribuyente y es sobre éste que recaen las fuertes sanciones administrativas y penales, que la ley contempla para la defraudación fiscal.
Comunicado de prensa
4 de diciembre de 2009 |