Declaración del consejo de la FDI sobre odontología y salud oral durante la pandemia Covid-19

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DECLARACIÓN DEL CONSEJO DE LA FDI SOBRE ODONTOLOGÍA Y SALUD ORAL DURANTE LA PANDEMIA COVID-19
Después de su aparición en diciembre de 2019, el COVID-19 ha crecido a proporciones pandémicas con más de 5,7 millones de casos y 350,000 muertes confirmadas en más de 200 países a principios de junio de 2020. El COVID-19 no solo está afectando negativamente la salud de las personas, sino también las economías, educación, productividad y la fortaleza general de los sistemas de salud.
La falta de un tratamiento o vacuna eficaz significa que el control de infecciones a través de medidas de salud pública no farmacéuticas parece ser el único medio para combatir la pandemia. El brote está causando una interrupción significativa en la práctica dental en todo el mundo. Los profesionales de la salud oral, las asociaciones dentales y los organismos reguladores se enfrentan a diversos desafíos para continuar brindando atención dental y promoviendo la salud oral de la población, al mismo tiempo que protegen a los pacientes y profesionales de la amenaza para la salud que representa el SARS-CoV-2.
El cuidado dental es único porque muchos procedimientos se realizan con un promedio de alrededor de 35 cm de espacio entre la boca del paciente y la cara del profesional. Algunos procedimientos dentales generan una gran cantidad de gotas y aerosoles, por lo tanto, se requiere especial atención y consideración al desarrollar pautas y regulaciones de atención durante la pandemia. La operación continua y la supervivencia a largo plazo de muchas clínicas dentales también se ve amenazada por los desafíos económicos y sociales que surgen debido a restricciones de atención, cierres de prácticas y escasez de equipos de protección personal (EPP), así como la necesidad de invertir en nuevos tipos de PPE y tecnología.
Como se trata de una nueva amenaza biológica, existe una falta de conocimiento y herramientas con las que se pueda combatir. Actualmente no existe evidencia sobre cómo se propaga el SARS-CoV-2 e infecta a las personas, y muchas de las decisiones y recomendaciones de salud pública establecidas se basan en lo que se sabe sobre virus similares.
Por lo tanto, es necesario revisar y actualizar continuamente las recomendaciones. Los profesionales de la salud pueden necesitar actualizar y cambiar comportamientos con la evidencia a medida que evoluciona.
Las pautas y regulaciones para manejar estos desafíos están siendo desarrolladas por los organismos nacionales apropiados, y los profesionales de la salud oral están revisando e implementando rápidamente nuevas orientaciones y requisitos.
En vista de esto, el Consejo de la Federación Dental internacional (FDI) recomienda algunos principios clave para la práctica dental y la promoción de la salud oral durante la pandemia actual:
  1. La salud oral es un componente fundamental de la salud y el bienestar en general, y la salud oral es un servicio público esencial que debe ser lo más accesible posible. Las autoridades deben garantizar que las reglamentaciones no impidan innecesariamente el acceso a la atención de la salud bucal y establezcan medidas para mejorar el acceso donde sea factible, incluidos los servicios de tele-odontología, clínicas de emergencia e iniciativas de promoción de la salud bucal.
  2. Los profesionales de la salud oral y la atención médica oral deben incluirse en todas las discusiones y decisiones relacionadas con la regulación y la orientación de los profesionales de la salud y la prestación de atención médica durante la pandemia.
  3. Siempre que sea posible y relevante, las autoridades deben proporcionar el apoyo financiero y administrativo apropiado a los dentistas como dueños de negocios y profesionales liberales, e implementar medidas fiscales apropiadas, para reducir la carga financiera sobre las prácticas dentales y garantizar la continuación de la atención adecuada durante y después de la pandemia.
  4. Todas las regulaciones y orientaciones para los profesionales de la salud bucal y la atención de la salud bucal deben tener en cuenta la situación y las necesidades de salud pública actuales del país, y no solo el riesgo de infección individual de los profesionales y los pacientes.
  5. Los profesionales de la salud oral deben seguir estrictamente todas las pautas y regulaciones nacionales vigentes, incluidas las relacionadas con el equipo de protección personal (EPP), los procedimientos de tratamiento y los procedimientos de admisión de pacientes.
  6. Las autoridades deben garantizar un fácil acceso al EPP a costos razonables.
  7. Los profesionales de la salud oral tienen la responsabilidad de garantizar la atención de emergencia siempre que sea posible y según lo permitan las reglamentaciones nacionales.
  8. Los profesionales de la salud bucal deben aprovechar todas las oportunidades para comunicarse y reforzar los mensajes de prevención de enfermedades orales para ayudar a reducir la necesidad de tratamiento, las visitas dentales evitables y los costos de atención médica.
  9. Los dentistas / propietarios de consultorios tienen la responsabilidad de proteger la salud y el bienestar de su personal y pacientes.
  10. La investigación adicional sobre el SARS-CoV-2 y su transmisión, incluidas las consideraciones específicas para la práctica dental, son esenciales para permitir una orientación adecuada.
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