COLEGIO DE CIRUJANOS DENTISTAS RECONOCE LABOR HUMANITARIA DE LA DRA. ISABEL JOHANNING

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Agremiada trabaja con niños hace 30 años en África
COLEGIO DE CIRUJANOS DENTISTAS RECONOCE LABOR
 HUMANITARIA DE LA DRA. ISABEL JOHANNING

El Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica (CCDCR) reconoce la labor humanitaria que realiza la Dra. Isabel Johanning vive en Guinea Bissau desde hace 30 años.

Su amor por la odontología y el servicio a los más desposeídos la llevaron hasta África. Es una mujer con una fe inquebrantable que ha superado mil y una pruebas, desafió a la muerte en un país desconocido y se levanta cada mañana con la esperanza de seguir dando una casa a cientos de niños huérfanos o provenientes de familias muy pobres.

Hablamos de la Dra. Isabel Johanning, una valiente odontóloga que ha criado literalmente a más de 400 menores en Guinea Bissau, un país del oeste​​ del tercer continente más grande del orbe, ​que cubre 36 125 km² ​, con una población estimada de 1.968.000 habitantes. Limita con Senegal al norte, con Guinea al sur y al este, y con el océano Atlántico, al oeste.

30 AÑOS DE AMOR 

Hoy casi 30 años después de haber dejado su terruño, asegura, que jamás podría regresar a América, dejando a sus hijos del alma, pues su vida es “Casa Emanuel” (https://www.casaemanuel.com/) y su sueño cumplido es llevar felicidad, salud y alivio en medio de tanto sufrimiento.

“Casa Emanuel” es una organización no gubernamental que sobrevive de la Fe, el voluntariado y las donaciones. En estos años ha logrado tener su propio Hogar en El Barrio Hafia, la Escuela Comunitaria Emanuel, el Liceo Comunitario Emanuel,  el Hospital Emanuel, el Hogar Bisselanca y Hogar Casulo.

Ella dejó su familia y su casa en Costa Rica, su clínica; sus comodidades y costumbres en el continente occidental para migrar a una tierra donde los conflictos políticos, sociales y económicos carcomen a los ciudadanos de manera voraz.

Su vocación y el “llamado de Dios” para iniciar una misión humanitaria a tantos miles de kilómetros, cambiando el gallo pinto por el tiéboudienne (plato típico de la zona), fueron más fuertes y determinantes, que todo lo que un día decidió forjar en su tiquicia de corazón.

Este lugar donde según nos contó la Dra. Johanning no tienen calles asfaltadas y carecen de agua potable en la mayoría de los poblados, está a una distancia de 7475 km (4645 millas o 4036 millas náuticas, en línea recta (ruta aérea) entre el centro geográfico de Costa Rica y el de Guinea-Bissau.

La verdad es un lugar lejano; pero enamoró a la costarricense, quien asegura que pese haber vivido la mayor parte de su tiempo en San José, es muy difícil que deje los calores sofocantes que alcanzan hasta los 38 y 40 grados centígrados, además de las lluvias intensas y la humedad a los cuales se comenzó a acostumbrar desde 1993.

MISIÓN DE VALOR 

El Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica (CCDCR) reconoció en días anteriores la misión de humanidad de la Dra. Johanning.

En un acto celebrado en las instalaciones de la entidad en el que participaron la presidenta, Dra. Antonieta Muñoz, el vicepresidente, Dr. Mauricio Montero y el director administrativo, Dr. Miguel Aguilar, se le hizo entrega de una placa honorífica.

El presente lleva grabada una frase de la Madre Teresa de Calcuta “Amar al prójimo debe ser tan natural como vivir y respirar». Y es que la misma Dra. Isabel comentó que una de sus más grandes inspiraciones es la Beata originaria de la India.

Johanning está complacida con la vida que le tocó vivir y con la misión espiritual que Dios le encomendó. Y pese a que el amor pulula en cada rincón del albergue que fundó y el cual mantienen en pie con uñas y dientes, recuerda como la guerra civil  en 1998 fue un tránsito doloroso.

“A finales de junio de 1998, Guiné Bissau entró en una guerra civil que costó la vida de cientos de personas. Los extranjeros abandonaron prontamente el país así como los nacionales que tuvieron posibilidad de hacerlo. Tuvimos la oportunidad de ser evacuadas, pero sin nuestros niños y ya para esa fecha teníamos a  nueve. No era una opción para nosotros dejarlos”, cuenta la doctora.

“Pese al grave riesgo de muerte decidimos quedarnos y confiar en lo que Dios tenía destinado, ya que ninguna embajada las aceptó con los niños para ponerlos a salvo. Como era imposible abandonarlos, nos quedamos esperando el milagro y se hizo, fuimos contactados por una televisora de Portugal y tras darse a conocer nuestra historia otras organizaciones nos mandaron a sacar del país en unas fragatas. Estuvimos refugiados en la Casa de Misericordia de la Ciudad de Barreiro”.

ALMA,  VIDA Y CORAZÓN 

Isabel Johanning se ha dedicado no solo a cuidar del corazón de estos menores, su misión ha sido enseñarles a sobrevivir ante la adversidad, a cuidar su cuerpo, su salud, comer sano, ejercitarse y mantener una boca aseada. “Son cuidados integrales que ellos deben aprender y serán para siempre”, comenta.

“En estos lugares encontrar un médico o un dentista es muy difícil para no decir imposible, en ciertas zonas es inhóspito. Desde que llegué a Guinea me puse a revisar bocas, aplicar tratamientos y enseñar sobre el cuidado de los dientes. Hasta he realizado partos. Acá hay factores como la alimentación que es basada en carbohidratos que generan complicaciones orales. Yo tengo mi clínica y les doy servicio”, contó la profesional.

La colegiada explicó además que estos años no han sido en vano, la lucha de su grupo de trabajo les permitió abrir un hospital donde se atiende a la comunidad y una maternidad que vino a disminuir enormemente las cifras de madres fallecidas en el parto.

“Tenemos especialistas de todas las ramas y hay un gran voluntariado para ayudar a estas personas. Además, hemos buscado hogar para cientos de estos niños y niñas. En Costa Rica varias familias decidieron adoptar y darles amor”, menciona la doctora.

VOLUNTARIADO 

Por Casa Emanuel han pasado muchísimos voluntarios costarricenses y extranjeros. Actualmente las puertas están abiertas para todas aquellas personas que deseen aportar su granito de arena a la causa.

Se requiere personal con carisma y deseos de ayudar a los niños y niñas de Guinea Bissau. “Hemos tenido odontólogos ticos que han realizado trabajo social con nosotros y es una experiencia inexplicable, que hace crecer al ser humano en todas las dimensiones. También hemos recibido voluntarios de otras partes del mundo y cada uno hace aportes a esta gran familia que somos”, cita Johanning.

Este albergue además requiere del aporte económico para dar sustento a todos los niños que recibe, es por ello que reciben donaciones voluntarias. Si usted desea hacer su aporte a las siguientes cuentas bancarias a nombre de la Dra. Isabel Johanning:

Banco de Costa Rica
CR18015202001200121606
Dólares
Cuenta ahorros
Ced 103870806

CR25015202001228855014
Ahorros
Cólones

Banco General
CR93012620104000005650

Puede conocer más de “Casa Emanuel” en el siguiente enlace: https://docs.google.com/presentation/d/1ngNZiUqOV6EwFsdxZdL1PWg1JMkjoWCc/edit?usp=sharing&ouid=118439620650743332580&rtpof=true&sd=true

 

La Dra. Johanning ha criado literalmente a más de 400 menores durante todos estos años en “Casa Emanuel”. Su labor es encomiable.

 

 

 

En estos años han logrado tener su propio Hogar en El Barrio Hafia, la Escuela Comunitaria Emanuel, el Liceo Comunitario Emanuel,  el Hospital Emanuel, el Hogar Bisselanca y Hogar Casulo.